martes, 4 de noviembre de 2014

No tardes, te espero.




No podía esperar la primavera hasta el mes de Abril,
tenia las prisas de quien siente brotar la vida a borbotones por su piel,
parecía sentir la llamada de un instinto dormido.

...

No tardes que te espero.
Y te espero todas las noches. 
Todas las mañanas.
La piel sedienta se difumina con el ardor de los abrazos.
Mil sensaciones se deslizan.
Y con la piel un susurro.

Acariciar tu pelo. Un dulce beso en tu frente.
Ardientes mis besos en tu cara. Llego a tu cuello. Llego a tus labios.
Lentamente te despojo de tu ropa.

Préstame tus labios que voy a dibujarlos con la humedad de mi lengua,
para de nuevo, con un apasionado, cálido y sensual beso iniciar un baile de lento movimiento.

...

Juguemos a mezclar sabores. 
Nuestras lenguas ávidas se mueven, 
se enroscan, giran, exploran, buscan. 
Se oyen los primeros gemidos.

Préstame tu mano. 
Uno por uno voy a lamer tus dedos,
 mientras sigo mojando tu cuerpo de caricias, 
empapados de deseo.
Tu cuerpo ahora desnudo.
Tu cuerpo ahora es mío.

El ritmo complace. Te miro. Me miras.

Préstame tu espalda que quiero dibujarla con mi humedad más deliciosa.
Préstame tu pecho que quiero sentir como tu cuerpo empieza a ser un arco al contacto con el mío.
Eterna tu piel en mi boca.
Mi boca no perdona ya ni un centímetro a explorar.
Me entretengo donde tu respiración me guía.

Invadirte. Explorarte. 
Apresarte. Humedecerte. 
Estremecerte.
Insaciable para ti.

Besos candentes, 
Besos sensuales, deseosos de tu piel. 
Besos ardientes.
Delicados mordiscos en tu cuello.

Subo por ti y muy bajito siento tu aliento húmedo.
El deseo recorre tu cara. 
Mi boca come la tuya una y otra vez... y otra más.
Saboreo tu saliva, tus labios, tu lengua.

Entrecortadamente me pides... entra, 
quiero sentirte dentro de mi cuerpo y que me poseas con toda tu pasión.
Eres el arco perfecto que  reclama que me sumerja en ti.

Quiero tus latidos, 
tus temblores, 
todas y cada una de tus oleadas de éxtasis,
que me entregues el placer de tu cuerpo.

Hoy amor, soy la música en el vaivén de cuerpos convulsionados,
que no han podido esperar a la primavera.




Lord Azul - Noviembre 2014.

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